GALA DEL DB5: 11/02/11

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España: 1Hs (12/2)
Posted by DB5 | sábado, 15 de enero de 2011 | 10 comentarios

Título: Phoenix

Director: Sean Bauer. España.


Género: Ciencia Ficción/ Drama

Clasificación: + de 16 años.

Reparto:
Robert Downey Jr. (Sean Parker)       
Clive Owen (Richard Maddox)
Cara Buono (Claire Parker)
Jon Hamm (Robert Graham 40)
Ty Simpkins (Robert Graham 6)
Adam Goldberg (Fillip)
Julie Bowen (Sara Graham)
Magnus Nolan (Sonny Parker)




Sinopsis: Año 2135, ¿qué esconde el Sistema Phoenix?, ¿por qué tantos hombres y mujeres arriesgan sus vidas por llegar hasta allí? Esta es la historia de uno de ellos.

Banda Sonora:
05.  Sacrifice
07.  Paradox
09.  Time




Argumento:

   -Robert.
   -Sarah, al fin te encuentro.
   -Te hemos esperado durante mucho tiempo.
   -¿Y las niñas?
  -Están aquí conmigo. Tienes muchas ganas de verte. Ven.

Suena de fondo: First Sleep

DICIEMBRE DE 2135
Sistema Juliano

El espacio. La inmensidad de este lo envuelve todo. El silencio es absoluto. Las estrellas y algunos planetas distantes entre sí iluminan la escena. Una nave espacial con forma cilíndrica y aspecto de dejada, aparece. A los pocos segundos aparece una nave de menor tamaño y se acopla a la primera.

Deja de sonar: First Sleep
Comienza a sonar: Dream Is Collapsing

Pasamos al interior de la nave con forma cilíndrica. Se abre una puerta y entra Maddox (Clive Owen), un hombre de cuarenta años con un subfusil acústico y un visor térmico acoplado a su escafandra. La nave está oscura y parece abandonada. Algunos monitores dan error de sistema mediante señales luminosas. Maddox baja su subfusil y comienza a teclear en una de las pantallas. Estas están bloqueadas.
   -Nave, luz.

La nave responde con un ruido de maquinaria y acaba con una estruendosa explosión. Toda la nave se zarandea. Maddox pierde el equilibrio y cae al suelo. Una luz roja intermitente ilumina el pasillo de modo intermitente, acompañado por una estruendosa sirena de emergencia. Maddox vuelve a ponerse en pie y grita:
   -¿HAY ALGUIEN A BORDO? ¡HOLA!

Una voz metálica de chica joven responde:
   -La nave se autodestruirá en tres minutos.

Maddox saca un dispositivo portátil de su bolsillo y lo conecta a una de las pantallas, desbloqueándola.
   -Nave, aborta secuencia de autodestrucción.

En la pantalla aparece un cartel: “Códigos de cancelación”.
   -¿Y los códigos?
   -Dos minutos, treinta segundos.
   -Nave, ¿y los códigos de cancelación?, ¿quién los tiene?
   -El Capitán Sean Parker.
   -¿Está en la nave?
   -Sí.
   -¿Dónde?
   -En su camerino.
   -Ilumíname el camino.

Una intensa luz azul aparece por un tramo del suelo. Maddox corre siguiendo la luz.
   -Dos minutos.

La luz termina en una puerta. Maddox pulsa un interruptor en la misma y esta se abre. Es una habitación desordenada, con papeles, libros, ropa y unas cuantas probetas en el suelo. Al fondo hay una cama con un hombre dormido (Robert Downey Jr.). Corre hasta ella y comienza a zarandear al hombre. Este tiene una poblada barba y un aspecto enfermizo.
   -¡Parker, Parker!, ¡despierte!
   -Un minuto, treinta segundos.

Maddox deja el arma en el suelo, abre una pequeña cartuchera de su pantalón y saca un botiquín médico. De este saca otro dispositivo, teclea en una pequeña pantallita del mismo y lo inyecta mediante una aguja en el cuello del hombre. Este reacciona despertándose violentamente.
   -Un minuto para autodestrucción.
   -¿Capitán Sean Parker?

Este gira el cuello confuso.
   -El sistema de autodestrucción se ha conectado, nos queda un minuto.

Sean mira a un lado y a otro unos pocos segundos.
   -Ayúdeme a ponerme en píe. –Dice con gran esfuerzo.

Maddox lo iza del brazo y le ayuda a caminar. Ambos salen al pasillo.
   -A la derecha, a la derecha.

Giran varias veces hasta que llegan a una pequeña sala con grandes pantallas iluminadas que informan de los segundos que quedan hasta autodestrucción.
   -Déjeme en ese asiento.
   -Treinta segundos.

Sean pulsa un interruptor del brazo de su asiento y aparece un pequeño teclado que se conecta con una pantalla tranparente que hay justo enfrente. Comienza teclear un largo código.
   -Quince segundos.

La cabeza de Sean comienza a dar vueltas y termina por perder el conocimiento. Maddox reacciona.
   -No, no, no. Despierta, termina de teclear.
   -Diez segundos….
   -¡VAMOS!
   -Nueve segundos….

Sean pierde el conocimiento.
   -Ocho segundos…

Maddox vuelve a sacar el dispositivo y prepara una nueva inyección.
   -Siete segundos, seis segundos, cinco segundos…

Cuando está a punto de inyectar a Sean la nueva dosis, este recupera el reconocimiento de improviso y rápidamente teclea los pocos códigos que le faltan.
   -Cuatro segundos, tres segundos, dos… Acceso permitido. Sistema de autodestrucción cancelado.

Deja de sonar: Dream Is Collapsing

Maddox se deja caer al suelo mientras se quita la escafandra. La nave se ilumina con luz fluorescente a la vez que deja de sonar la sirena. Los dos hombres se quedan en silencio durante unos segundos.
   -¿Dónde estamos, quién es usted? –pregunta Sean.

Maddox se pone en pie y camina hasta ponerse enfrente de Sean.
   -Soy el comandante Richard Maddox. Se encuentra en el sistema Juliano, justo en el borde de la frontera con el sistema Phoenix. Ha…
   -¿El sistema Phoenix? –interrumpe Sean.
   -En efecto. ¿Hay alguien más en la nave?

Sean sonríe levemente mientras niega con la cabeza. Se pone en píe a duras penas y camina hasta una ventana que da al exterior.
   -Lo he conseguido.
   -Su intrusión en este sistema es una violación de los códigos del Espacio firmados en la conferencia de Júpiter. He de detenerle y ponerle bajo custodia. Una unidad de seguridad lo escoltará hasta el sistema Dominio.

Sean se da la vuelta sonriendo y mira a Maddox. Tarda unos segundos en responder.
   -Haga lo que quiera, comandante…
   -Maddox. Tiene dos minutos para coger sus pertenencias y efectos personales.

Sean se aparta de la ventana y se acerca hasta Maddox.
   -¿Conoce realmente lo que esconde Phoenix?
   -Es un sistema restringido.
   -¿Eso quiere decir qué no?
   -Da igual lo que haya o deje de haber, está bajo mi custodia hasta que el equipo de seguridad le recoja.
   -Para entonces ya estaré camino del sistema Phoenix… comandante.


Estación Fronteriza.

Maddox está sentado frente al panel de mando desde el que está en contacto con la base central. Graba un vídeo para mandar como mensaje.
   -… en estos momentos se encuentra recluido en una habitación de seguridad. La nave en la que lo hallé está varada en las coordenadas que les adjunto. Únicamente trajo consigo la fotografía impresa de una mujer. Me mantengo a la espera de sus órdenes. Corto y cierro.

Maddox cierra el panel desde donde estaba grabando el mensaje, se pone en pie y sale de la estancia. Camina por el pasillo de la estación. No se oye ningún otro ruido salvo el de sus pisadas. Baja varios niveles y se detiene frente a una puerta. Pasa su huella digital y se abre. En el interior está Sean sentado en el suelo mirando por una ventana el espacio. En la mano tiene la fotografía. Maddox entra, cerrando la puerta tras de sí.
   -¿Cómo se encuentra? –Sean sigue mirando por la ventana.
   -¿Le gusta su trabajo?
   -¿Por qué?
   -¿Cómo hace para estar aquí, solo, en uno de los puntos más alejados del universo explorado? –Maddox se acerca poco a poco a Sean hasta que se sienta en la única silla de la habitación a unos seis pasos de distancia.
   -¿Por qué no?
   -Busca la soledad. Se siente bien sin tener que responder ante nadie continuamente. ¿Cuánto hace que está aquí?
   -Tres años, dos meses y doce días. –Sean vuelve la mirada hacia Maddox.
   -¿Y en ese tiempo…ha tenido contacto con alguien?
   -No es el primero que intenta llegar hasta el sistema Phoenix. Todos cometen el mismo error y acaban sin rumbo flotando por este sector. Tarde o temprano los encuentro a todos.
   -¿Ha contactado con la base central?
   -Estoy esperando la respuesta.
Los dos guardan silencio durante unos segundos hasta que Maddox lo rompe.
   -¿Por qué está aquí?
   -Por Phoenix.
   -¿Por qué, por qué tanta gente cree en el mito de este sistema?
   -No es un mito.
   -¿Tiene pruebas? –pregunta Maddox. Sean vuelve la mirada hacia la ventana.
   -Aún no está preparado.
   -¿Preparado para qué?
   -Para saber lo que esconde realmente el sistema Phoenix.
   -¿Cree que no sé lo que creen que esconde?
   -Sí lo supiera, no estaríamos teniendo esta conversación. Estaríamos los dos ahí fuera en dirección a Phoenix. –Maddox contempla unos segundos a Sean hasta que se vuelve para salir fuera de la estancia.
   -Antes dijo que todos cometemos el mismo error… ¿cuál? –Maddox se vuelve.
   -Todos calculan la distancia hasta el sistema Phoenix, pero no que la densidad del espacio en esta zona cambia de forma imprevista, por lo que el viaje siempre resulta más largo de lo esperado. No sabemos aún qué es, pero hay algo que siempre afecta a las naves dejándolas varadas. Creemos que proviene de Phoenix. –Sean no responde. Se limita a afirmar con la cabeza y sonreír.

Comienza a sonar: An Ending (Ascent)

Maddox está en su habitación. Esta es limpia y ordenada, aunque sencilla. Una mesa blanca de metal, una silla a juego, un pequeño armario de apenas medio metro de altura y una cama. Maddox abre uno de los cajones inferiores de la cama y saca un portarretratos vacio. Lo mira fijamente unos segundos. Después lo vuelve a cerrar y sale de la habitación.

Deja de sonar: An Ending (Ascent)

Entra de nuevo en la sala del panel central. Abre el panel de su asiento y comienza a reproducirse un mensaje en un panel superior que tiene justo enfrente. Aparecen tres hombres con uniformes parecidos al de Maddox.
   -Comandante, hemos recibido su mensaje. Lo que a continuación se le va a comunicar es confidencial. El hombre que tiene bajo su custodia está en busca y captura. Es un sujeto subversivo, un terrorista, nada que ver con lo que se ha enfrentado en anteriores ocasiones. Un equipo de seguridad llegará en veinte horas a su posición. Hasta entonces, evite el contacto con el ex-capitán Sean M. Parker. Buena suerte. Cambio y corto. –La pantalla se apaga, dejando la estancia en completo silencio. Maddox se frota la mandíbula mientras digiere el mensaje.

La puerta de la habitación de Sean se abre, Maddox entra por ella. Sean se encuentra en la misma posición anterior.
   -El equipo de seguridad está en camino. –Sean no responde. -¿Necesita algo más?
   -Un vaso con agua, por favor.
   -Por supuesto. Pero si no le importa, querría hablar con usted. –Maddox cierra la puerta, vuelve a coger la silla y se acerca a Sean. Este se vuelve para mirar a Maddox.
   -¿Sí?
   -¿Qué esconde realmente Phoenix?
   -Cada cosa a su tiempo.
   -Puedo esperar, es su tiempo, no el mío. Tiene hasta que lleguen a por usted.
   -Para entonces ya estaré lejos de aquí, tranquilo.
   -Búsquese otra frase, ¿quién es usted en realidad?
   -Capitán Sean Parker.
   -Ex-Capitán, por lo que me han dicho.
   -Puro tecnicismo.
   -¿Qué ha hecho para ponerles tan nervioso?
   -¿A quiénes?, ¿a los mandamases? Saber lo que no debería saber nadie, estar en el sitio equivocado en el momento equivocado, y seguir vivo para contarlo.
   -La verdad sobre Phoenix.
   -Premio.
   -No es verdad.
   -¿El qué?
   -Lo que usted cree saber del sistema Phoenix no es verdad. Llevo aquí años y conozco este lugar. He escuchado todas las confesiones de los que lo intentaron hasta que usted, a cual más ingeniosa, por no decir imposibles. 
   -Nunca ha entrado en el sistema Phoenix, nunca. Nadie sabe lo que hay ahí dentro salvo la única persona en el universo que entró y salió vivo.
   -Robert Graham, ¿el niño superdotado? También conozco esa historia. Todo el mundo ha escuchado el “famoso” audio de diez segundos hablando con su mujer. Falso.
   -Yo conocí a Graham. Una vez tuve la ocasión de hablar con él… ¿Sabe que Graham murió hace tres meses? –pregunta Sean. Maddox se sorprende al oír la noticia.
   -No, no tenía ni idea. ¿Cómo?
   -Asesinado. ¿Ha sabido alguna vez algo de la gente que intentó llegar a Phoenix?
   -A algunos los liberarían, a otros los internarían en centros psiquiátricos o prisiones…
   -Están todos muertos. –Maddox no pierde de vista a Sean.
   -¿Pero qué demonios es lo que sabe este hombre? –piensa Maddox

Comienza a sonar: Death of MIR

SEPTIEMBRE DE 2135
Sistema Pegasus

Una fuerte explosión interna (al llegar al 0:37) revienta parte de la nave Solaris. En la sala de control tratan de restablecer el orden haciendo frente al caos y pánico. Hay fugas por toda la nave. Los sistemas fallan, los tripulantes comienzan a morir poco a poco por los gases o la falta de oxígeno. Algunas de las naves auxiliares comienzan a salir. Los comandantes de navío Hong y Birgisson corren junto a una escuadra de tres hombres por el pasillo de la nave. Todos llevan mascarillas de oxígeno y portan armas. Finalmente llegan a una de las naves auxiliares. Entran en ella y huyen dejando la Solaris detrás. A los pocos minutos una segunda explosión envuelve el negro espacio y agita la nave auxiliar durante unos segundos. La Solaris ha sido destruida por completo.

Deja de sonar: Death of MIR

En el interior de la pequeña nave, el comandante Hong grita presa del pánico y el enfado.
   -¡QUIERO SABER QUE HA PASADO CON LA NAVE!, ¿CÓMO HA PODIDO ESTALLAR?, ¿QUÉ MIERDA HA OCURRIDO?
   -¿Hemos salvado las grabaciones de seguridad? –pregunta más calmadamente Birgisson.
   -Sí, señor. –Responde uno de los miembros de la escuadra.
   -Pasa las grabaciones de la celda 112 al monitor de mi asiento. –Una pequeña pantalla aparece enfrente de Birgisson.
   -Birgi, ¿de qué estás hablando?, ¿Qué cojones pasa aquí? –pregunta Hong.
   -Procura relajarte. –responde Birgisson.

Las imágenes comienzan a sucederse en la pantalla.

QUINCE MINUTOS ANTES

Comienza a sonar: Sacrifice

Estamos en el interior de una pequeña celda de cristal tintado de gris. Fuera, una sombra negra, la del guardián, camina alrededor de la misma. En el interior está Robert Graham (Ty Simpkins), un niño de seis años que sigue la sombra atentamente. De repente, esta se detiene. Levanta el brazo lentamente y lo lleva hasta su cuello. Un chorro de sangre cae sobre el cristal tintado. La sombra se derrumba en el suelo. En el cristal comienza a aparecer una perfecta línea recta de fisura hasta que se convierte en una puerta y se abre. Entra algo de humo que comienza a despejarse al momento mientras una figura penetra en la celda. Es Sean, Sean Parker. El niño lo mira sonriendo.
   -Sean. Sabía que vendrías.
   -No tenemos mucho tiempo.

Sean sale de la celda seguido de Robert. Caminan por un pasillo hasta que comienza a sonar la sirena de alarma. Giran a la derecha y entran en una habitación. Sean atranca la puerta y se acerca a Robert.
   -Ahora escúchame bien, no tienes ni idea por lo que he tenido que pasar para llegar hasta a ti, así que te lo preguntaré una única vez. ¿Lo del sistema Phoenix es verdad?
   -¿Aún no crees?
   -Mi mujer si lo hacía, y está muerta por ello. Por tu culpa. ¡Contesta!
   -¿Acaso no crees lo que ves? Yo soy la prueba de que es verdad. Has visto el…
   -Sí, lo he visto. Ese vídeo fue lo último que compartí con Claire antes de que se fuera.
   -Por eso te diriges a Phoenix? Por Claire y tu hijo. –pregunta Robert. Sean se aparta poco a poco de su lado hasta apoyarse en la pared. Contempla el espacio desde una ventanilla con la mirada perdida.
   -Lo he perdido todo. Todo. ¿Acaso tengo otra opción?- Robert se acerca a Sean y le coge de las manos.
   -Phoenix es real. Has de llegar allí a toda costa. No permitas que nada ni nadie te detenga. –La sirena de alarme sigue sonando. Se oyen pasos por el pasillo. –Pero primero hemos de salir de aquí.
   -Bien… -dice Sean volviendo en sí. –En este nivel hay una trampilla que lleva a las naves auxiliares, pero nos dispararían nada más salir.
   -¿Qué tienes en mente?
   -Voy a volar esta nave y a todos los que hay en ella si es necesario.
   -Sean…
   -Nada, ni nadie. ¿Ves en lo que nos convierten a los que creen en ti? –Robert no contesta.

Sean se acerca a la puerta, la abre y salen al pasillo. Debido al alboroto y el caos, nadie les detiene. Al llegar a un pasillo estrecho, Sean se detiene, se inclina y con un dispositivo portátil de forma rectangular se conecta a un panel de datos de la pared. Comienza a teclear hasta que en la pantalla aparece una cuenta atrás que se pone en marcha. Cierra el panel y se marchan. Siguen corriendo por el pasillo, aunque Robert comienza a quedarse atrás por el cansancio. Sean se vuelve y lo mira. Lo coge de los brazos y lo lleva agarrado al pecho.
   -Ánimo, la trampilla queda cerca. –Dice Sean, pero al girar por el pasillo se encuentran con un grupo numeroso de seguridad. Sean se cubre en la esquina. –Mierda, la trampilla está ahí.
   -¿Cuánto tiempo tenemos?
   -Dos minutos. Puede que menos.
   -Déjame en el suelo. –Pide Robert. Sean lo hace y saca una pistola laser.
   -Sean… debes llegar a Phoenix. No solo por Claire, sino porque la humanidad merece saber la verdad. Vas a cambiar los pilares de la humanidad, para siempre. –Dicho esto, Robert se vuelve y sale corriendo al pasillo. ¡Eh, vosotros, eh! –Los guardias se vuelven al ver al niño en mitad del pasillo. Este comienza a corren en dirección opuesta. Todos los guardias corren detrás de él, pasando junto a Sean aunque sin percibir su presencia. El capitán no pierde el tiempo y corre hasta la trampilla. Nada más abrirla, atrapan a Robert a pocos metros de distancia. Este lo mira y asiente con la cabeza. Sean mira al niño y piensa en el brusco giro que ha dado su vida por su culpa. Después se arroja por la trampilla. Se desliza por un conducto hasta que cae en la sala de despegue donde están las naves auxiliares. Todas tienen una curiosa forma cilíndrica. Sean entra en una de ellas y despega. Consigue salir al exterior, pero en la pantalla de navegación aparecen unos fasers apuntándole. Una fuerte explosión en el interior de la Solaris evita el disparo.

Deja de sonar: Sacrifice

JUNIO DE 2135
Sistema Gillian

Comienza a sonar: The Departure

   -Sean, sería mejor que no lo hicieras.
   -Seis meses, Fillip. Seis putos meses. Voy a ver a mi mujer quieras o no, así que apártate.
   -Ella está…
   -Ya lo sé. Lo sé.
   -No es algo agradable de ver.
   -¿Desde cuándo ver el cadáver de la persona que más amas es agradable? Además no sería la primera vez. –Sean se aparta del médico forense y entra en el depósito de cadáveres. Se encuentra en una base médica en el diminuto planeta Baloan. Sean se acerca a una camilla con un cadáver tendido en ella y cubierto con una sábana. Aparta la sábana, fija la mirada en el cuerpo durante unos segundos y termina por volver a cubrirlo. El médico entra en la sala y se sitúa detrás de él. -¿Ya está?
   -Fue una explosión muy dura. –Contesta el forense. Sean se aparta y vomita violentamente en el suelo. Después se sienta en el suelo y se apoya en la pared, mientras recupera el aliento.
   -¿Qué causó la explosión?
   -Fueron los hombres de la Solaris. Vinieron en busca de Graham. Sabían que estaba en esta colonia y entraron a matar. Tu mujer no fue la única.
   -¿Qué hacían aquí?
   -Al parecer, Graham preparaba a sus seguidores para llegar a Phoenix. Eran una secta.
   -Claire creía en él…
   -Estaba confundida.
   -Era la persona más inteligente y lógica que jamás haya conocido, sí creía en él, aún después de conocerlo habría alguna razón.
   -Tu mujer sufría mucho, Sean. Sé que lo sabes. Necesitaba creer en el algo. Ni Dios, ni la ciencia la ayudaron, y por eso se cobijó en la esperanza. En la esperanza del sistema Phoenix y en las palabras de un niño. –Sean se pone en pie y mira al forense con lágrimas en los ojos.
   -¿Y si es verdad? Maldita sea, Fillip, y sí Phoenix es tal y como contaba Graham.
   -Sean, ¡escúchate! No eres tú el que habla, es tu yo que por desesperación busca la respuesta más fácil en lo imposible. Phoenix no es real, ¿cómo es posible?
   -Nada es imposible, Fillip, nada.
   -Sean…
   -¿Dónde está Graham? –pregunta Sean.
   -… se lo llevaron. Los hombres de la Solaris se lo llevaron. –Sean se pone en pie lentamente y mira por última vez la camilla, después sale. Fillip le sigue. -¿Qué pretendes? Sean, ¿qué te propones?
   -Terminar lo que empezó Claire. Iré hasta Phoenix.
   -Pero tendrás que sacar al chico de la Solaris. –Sean no contesta. Sigue caminando por un largo pasillo oscuro. –Es una fortaleza inexpugnable. Es la nave más poderosa de la federación. Aunque consigas entrar, jamás podrás salir, y menos con la persona más buscada del universo.
Finalmente Sean se detiene, se vuelve y mira al forense.
   -Te probaré que no hay nada imposible.

Deja de sonar: The Departure

ENERO DE 2135
Sistema Solar

   -Maldita sea, Claire, es un embaucador. No puedes creer realmente lo que dice. –grita Sean de pie en mitad de su habitación.
   -¿Y cómo explicas qué un niño sepa lo que él sabe? –responde Claire llorando desde su cama.
   -No lo sé, Claire, no lo sé. Hay cientos de razones, a cual más ilógica, pero porque no haya respuesta no significa que sea verdad.
   -Yo le creo, Sean. Necesito creer en lo que él dice.
   -Es todo mentira. Mentira. No te devolverá a Sonny. –Claire deja de sollozar al oír el nombre de su hijo. Mira a Sean con los ojos muy abiertos.
   -Piensa por un momento que fuera verdad… ¿acaso no lo intentarías?, ¿ni por tu propio hijo?
   -Sonny está muerto. Mi hijo está muerto. Nada de lo que diga… “eso” me hará cambiar de parecer. Lo que dice es imposible. No puede ser real.
   -¿Ni lo intentarías?
   -Claire, lo único que ganas con esto es obsesionarte. Eso solo te hará más daño, mi amor.
   -QUIERO VOLVER A TENER UNA FAMILIA, SEAN. ¡QUIERO A MI FAMILIA! –grita desesperada Claire.
   -¿Y ACASO CREES QUE YO NO?, ¿CREES QUE ERES LA ÚNICA QUE SUFRE…? Yo quería con todo mi corazón a mi hijo. Vosotros dos eráis mi vida, lo erais todo. Perdí a uno, y no pienso perderte a ti también. -Claire no responde.

Comienza a sonar: Paradox

La habitación está a oscuras. Un suave pitido intermitente suena junto a la cama.
   -Luz. –dice Sean. La habitación se ilumina. Una pequeña pantalla despegable sale de la pared junto a la cama. Claire no está en la habitación. -¿Claire?
   -Hola, Sean.- Este se vuelve asustado hacia la pantalla de donde ha venido la respuesta.
   -¿Claire?
   -Sean, mi vida. La mente, y los pensamientos que hay en ella son únicos, y varían según la persona. No te pido que entiendas los míos, pero si espero que entiendas que no puedo quedarme. Sé que hago lo correcto. Sé que en Phoenix volveré a teneros a los dos y seremos de nuevo una familia. Hago esto porque te quiero y porque quiero que las cosas sean como antes. Espero que cambies de idea y me acompañes. Te quiero mucho, Sean. Al final de este vídeo tendrás eso que tanto has querido, el porqué creo en Phoenix y en la palabra de Graham. –La imagen se apaga. A los pocos segundos vuelve el color.

“Vemos desde el ángulo de una cámara de seguridad. Se trata del interior de una nave espacial. Va a gran velocidad por lo que vemos desde el exterior de las ventanas. Hay un hombre adulto de pie mirando por la ventana y agarrado a un asiento por el movimiento de la nave. Una mujer joven aparece por detrás.
   -Robert. –Este se vuelve y mira a la mujer con la boca abierta.
   -Sarah, al fin te encuentro.
   -Te hemos esperado durante mucho tiempo. –El hombre sigue sujeto al asiento de una mano y con la otra toca la cara de la mujer.
   -¿Y las niñas?
   -Están aquí conmigo. Tienen muchas ganas de verte. Ven. –El hombre coge la mano de la mujer y se suelta del asiento. Los dos caminan saliendo del plano. Se ve como el interior de la nave se desintegra por una explosión al mismo tiempo que la imagen desaparece.”

La pantalla comienza a plegarse hacia la pared mientras Sean recapacita sobre lo que acaba de ver. Inmediatamente salta de la cama al suelo y corre hasta la puerta de salida de su cuarto.

Deja de sonar: Paradox
  

DICIEMBRE DE 2135
Sistema Juliano

Estación Fronteriza.

La nave de seguridad atraca en la Estación. Un equipo de diez agentes baja de la nave empuñando armas.
   -¿Siguen sin responder, Doyle?
   -No hay respuesta, señor.
   -Bien, quédate aquí mientras el resto inspeccionamos la estación. Adelante.
El equipo se separa y comienzan a buscar al comandante Maddox o al terrorista. Recorren toda la estación hasta que se cruzan todos frente a la habitación donde se encontraba recluido Sean. Abren la puerta y encuentran a Maddox en el suelo semi-inconsciente. El jefe del grupo se arrodilla junto a Maddox tratando de reanimarle.
   -Comandante, reaccione. ¿Qué ha pasado?, ¿dónde está Parker?
   -Ha huido…

QUINCE MINUTOS ANTES

Comienza a sonar: Waiting For A Train

Maddox entra en la habitación donde se encuentra recluido Sean. Este no se ha movido del sitio.
   -La nave de seguridad llegará en quince minutos.
   -Vaya, ahora que empezábamos a conocernos –dice Sean. Maddox le da el vaso con agua y se aparta unos pasos. Sean no bebe.
   -Siempre puede mandar una postal.
   -No me ha dicho porqué está aquí.
   -¿Por qué cree?
   -Un lugar tan alejado del universo. Sin apenas contacto humano… tú has perdido a alguien. A alguien a quien querías. Alguien irreparable. Es una sensación horrible. Sientes que te quita la vida, pero ya no puedes vivir sin ella. Por eso buscas la soledad en un lugar tan apartado. –Maddox mira fijamente a Sean.
   -¿Has perdido a alguien?
   -A mi mujer y a mi hijo.
   -¿Y por qué estás en Phoenix?, ¿qué tiene este lugar?
   -Visto el poco tiempo que nos queda mejor te lo cuento y así decides si acompañarme o no.
   -Lo dudo…
   -Dudo que lo dudes en cinco minutos. Tienes una vida normal y corriente. Vives en el espacio. Trabajas como científico en una nave junto a tu esposa. Tienes un hijo precioso. Todo es perfecto. Hasta que tu hijo muere. Hasta que tu mujer se viene literalmente abajo. Entonces ya todo deja de tener sentido. Pasa el tiempo y aparece él. Robert Graham. Un niño de cinco años que no es quien parece ser. Un niño con una inteligencia superior a la de un adulto superdotado, algo casi imposible. Habla de un lugar llamado Phoenix, y de lo que es realmente…
   -¿Y qué es?
   -El lugar donde lo imposible es posible. Ese niño afirmaba ser Robert Graham, un científico que vivió a finales del siglo XXI. Perdió a su mujer y a sus hijas durante la explosión de una nave. Se embarcó solo huyendo de cualquier contacto humano. Pero acabó contactando con algo no humano. Despertó un día con una serie de conocimientos ignorados hasta entonces por el hombre, entre ellos, Phoenix. Phoenix es un lugar desconocido para nosotros, pero no para quien introdujo esos conocimientos en la mente de Graham… Pilotó su nave hasta el sistema, cuanto más se introducía en él, mejor se sentía de ánimos. La nave empezó a coger potencia involuntariamente. Parecía que el espacio se plegaba sobre si. La integridad de la nave peligraba, pero no sentía miedo o angustia. Todo lo contraría. Tenía la corazonada de que todo iba bien. Entonces la mujer apareció pocos segundos antes de que esta explotase. Fue como una bienvinida. Todo se sumió en oscuridad para Robert. Hasta que abrió los ojos. Y allí estaba. No era un lugar concreto. Era como un sueño, no era un sitio fijo. No era un lugar donde estar, sino donde sentir. Sentía felicidad, una completa felicidad. Su mujer, sus hijas, y todas las personas que había querido en su vida estaban allí. En palabras de Robert, era el paraíso. Una fuerte sensación de paz lo envolvía todo. Eso es Phoenix. Eso hace Phoenix, nos traslada hasta nuestros sueños, nuestros deseos… Alguien o algo detecto a un pobre tipo vagando por el universo solo y sintió el dolor de este, le dio la información y Robert hizo el resto. Pasaron los años. Todo era perfecto en su mundo. Pero comenzó a sentirse culpable. Sabía que no era la única persona que necesitaba algo como aquello. Ese sentimiento fue captado por Phoenix, que de un modo u otro hizo regresar a Robert a La Tierra. Todo volvió a sumirse en oscuridad hasta que… nació. Volvió a nacer, pero en su interior seguían esos conocimientos. Por eso, nada más poder hablar, comenzó a hablar. El resto es historia. Conoces el audio de diez segundos de Graham y su mujer, pero lo que no conoces es el vídeo donde se les ve a los dos antes de la explosión de su nave, pero yo sí. Phoenix es real. Mi mujer y mi hijo están a solo unas horas de aquí. Mi felicidad depende de que llegue allí, y pienso hacerlo. Ahora te pregunto, ¿quieres venir conmigo?
   -… yo. –Maddox es incapaz de responder.
   -Sabes lo que es dolor, al igual que lo sé yo y lo sabía Robert. Tienes una gran oportunidad ante ti. No la desaproveches.
   -Aunque…  aunque fuera verdad. Lo que hay en Phoenix no es real, y lo sabes. Podrás vivir en esa especie de mundo de ensueño con tu mujer y tu hijo. Pero cuando los toques no lo harás realmente, porque tu mujer y tu hijo están muertos. Vas a vivir una fantasía.
   -No lo comprendes. No es lo que ellos hagan o dejen de hacer. Es lo que representan. Son mi única razón para vivir. Reales o imaginarios, me da igual. Solo sé que no puedo seguir viviendo de mis recuerdos en una habitación a solas. No puedo. ¿Vienes conmigo o no?
   -Nave de seguridad Columbus, aproximándose. –informa el ordenador de la base central. Sean se pone en píe haciendo que Maddox retroceda unos pasos.
   -Maddox, necesito una respuesta. –grita Sean.
   -No, claro que no, joder. Ni tu tampoco vas a ir. Eres responsable de la muerte de cientos de personas.
   -Responsables de la muerte de mi mujer.
   -No vas a salir de esta habitación. –dice Maddox.
   -No quería hacer esto…
   -¿Qué?
   -¿Sabes lo que pasa cuando la electricidad hace contacto con el agua?
   -¿Qué coño has hecho?
   -Moverte hasta donde yo quería. –Maddox se vuelve y ve que hay varios cables de corriente a su lado. Sean tira el vaso de agua hacia los pies de Maddox. El agua se vierte entrando en contacto tanto con Maddox como con los cables. Una fuerte descarga golpea Maddox tumbándolo en el suelo. Sigue consciente aunque gravemente herido.
   -Es… inútil. Ya están aquí. –dice Maddox entre dientes. Sean coge la foto de Claire, se acerca a la puerta y vuelve hasta donde está Maddox. Se arrodilla y le susurra junto a la oreja.
   -Están aquí porque yo he hecho que vinieran. Estuviste en la nave auxiliar de la Solaris. No tenía suficiente potencia para llegar a Phoenix. Necesitaba otra, y ¿Cuál mejor que una de seguridad?
   -Tú… -Sean sonríe.
   -En cuanto te encuentren estaré camino de Phoenix, tal y como te dije. –Se pone en píe. –Hasta nunca, Maddox. Disfruta de tu realidad.

Sean sale de la habitación. Pasan los minutos en los que Maddox trata de no perder el conocimiento hasta que llegue el equipo de seguridad. Piensa en todo lo que ha dicho. En Phoenix, en ese mundo irreal. ¿Cómo es posible?, ¿qué…?, ¿qué…? Cada vez le cuesta más mantenerse consciente. Entonces siente como un fuerte brazo le iza el cuello y la cabeza. Distingue unas sombras que le rodean. Una voz grave le pregunta por Sean. Son ellos. Son el equipo de seguridad. Aún no está todo perdido.
   -Ha huido… -consigue responder. Después pierde el conocimiento.
El jefe del grupo posa suavemente a Maddox en el suelo.
   -Doyle, ¿me recibes…? Doyle, DOYLE.
   -Nave de seguridad Columbus, abandonando pista de anclaje. –comunica el ordenador de la base central.
   -¡NO! –grita el jefe. -¡CORRED TODOS, CORRED! –los nueve agentes salen corriendo de la sala y van por toda la base hasta que llegan donde habían dejado la nave anclada. Allí ya no hay nada salvo el cuerpo inconsciente de Doyle.

Deja de sonar: Waiting For A Train

DICIEMBRE DE 2135
Sistema Phoenix

Comienza a sonar: Time

La nave de seguridad surca el espacio en el sistema Phoenix. Sean ha esperado tanto este momento que ya no sabe si la sensación que corre por su estómago es auto-provocada o es cosa del sistema. El que todo pueda ser falso y el haber caído en un error pasa por su cabeza, es lógico. Pero pronto ese pensamiento desaparece. Si es real, volverá a ver a Claire y a Sonny. Podrá volver a abrazar a su hijo, besar a su mujer… volver a vivir. Si es falso… seguramente morirá, y cualquier situación será mejor que la actual; si no hay nada tras la muerte, significa que sus pensamientos dejarán de torturarle para siempre. No necesita nada más. Vuelve a casa. De un modo u otro, dentro de poco estará en paz. Por fin lo comprende.

Deja de sonar: Time

Comienza a sonar: Illusion de VNV Nation.

La nave comienza a coger velocidad. Sean se aleja del panel de mando, pero este sigue aumentando de velocidad. Las estrellas pasan cada vez más deprisa por la ventana. La nave comienza a temblar. Una sensación cálida inunda la sala. El temblor se hace cada vez más fuerte. Sean siente que su corazón va a estallar. No está asustado, pero siente que algo va a pasar. Algo muy grande. Algo que va a poner fin a todo. Algo que…
   -¿Sean? –Este se da la vuelta. La velocidad de la nave parece disminuir casi como si el tiempo se hubiese detenido.
   -¿Claire...? –En frente suya está Claire sonriendo con un niño pequeño cogido de su pierna. -…¿Sonny?
   -Papá… -contesta Sonny.
   -Ven con nosotros, Sean. Te estábamos esperando. –dice Claire. Sean obedece y se pone en píe. No puede dejar de temblar. Va caminando lentamente hasta donde están su mujer y su hijo. Cada uno lo coge por una mano y sonríen. -¿Estás listo?
Sean sonríe y afirma.

La canción llega al 0:22 y sigue sonando durante los créditos.
  
FIN

Títulos de Crédito.




10 Responses so far.

  1. LuisEVM says:

    WOW!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    ME IMPACTASTE!!!!!!! no podia separarme del monitor....no dudo al decir que estamos en la mejor (al menos para mi) obra que se ha publicado en el destival....muchas felicidades.......downey jr ya va en mis favoritos...al igual que la direccion :DDD

    saludos!!!!

  2. daniel says:

    Vaya... ¡Qué obra te has mandado!! Me ha gustado y mucho. Interesante trama, bien escrita y destacada por la descripcion de las escenas. De verdad que uno se engancha de uno a la historia. Una gran seleccion musical y dialogos precisos (el monologo de Downey Jr está excelente). El unico detalle fue tal vez un poco el corte abrupto en una escena (refiriendome a la musica), pero es un detalle casi imperceptible, ya que esta obra está magnifica... Y otra vez logras que me encariñe con el personaje central. =)

    Una de mis favoritas sin duda!!

  3. Jorgee says:

    Sean... Sean... Sean... Esta obra es... a ver, cómo decirlo... sin que te sientas mal?... Jajaja... ES MARAVILLOSA! LA MEJOR OBRA QUE HE LEÍDO EN LO QUE VA DEL FESTIVAL, aunque son pocas... pero aún así, muy bien contada... Downey Jr. está maravilloso, este tipo de historias son las que me gustan--- Muchas felicidades por hacerlo de nuevo! :)

  4. Brillante!! Tu puedes crear el nuevo clásico instantaneo de la Ciencia Ficción!! Se convertiria en obra de culto! Que final, me encantan las diferentes lecturas que se le puede dar. Terriblemente misteriosa me gustaria conocer mas de este universo que has creado! Te pasaste de verdad!! Felicidades, la mejor obra del festival!

  5. chauncey says:

    Bauer, creo que estamos ante la posible sucesora de 2001: A space odyssey

    Al menos en su filosifica trama, ME ENCANTO, excelente Downey Jr., la dirección y la música.

    Suerte!!!

    CHAUNCEY WAS HERE

  6. Pabela says:

    Excelente! la adoré! muy bien estructurada como para enganchar desde el principio hasta el final. De acuerdo con que Downey está de lujo, un personaje melancólico y aguerrido a la vez. La música, vamos, que está genial y como dijeron más arriba valoro muchísimo que tenga unas cuantas lecturas para hacerse! Felicidades!

  7. Alvaro says:

    Una fascinante obra de ciencia ficción, con mucho misterio...Un digno sucesor de obras clásicas como "2001" y "Solaris"...¡Muchas felicidades, Sean! Me ha gustado mucho esta obra...

  8. ArturO says:

    Apoyo a todos: WOW!
    Una gran Obran, ciencia ficción a toda regla y ademas entretenida, sensible, melancolica y profunda. Y aunado a una gran selección musical, no hay mucho más que decir:
    Felicidades!

  9. Ficción científica, ¡Y de la buena! Sean, tío, te has aventado una de las obras favoritas de la historia del festival. Magnífico el argumento, y con un desarrollo aprendido, como no, del maestro Nolan. El anhelo de las personas por recuperar lo perdido, por evitar lo inevitable, queda perfectamente retratado en Phoenix. Pero para no deshacerme en alabanzas hehehe, me gustaría saber el desarrollo visual durante el parlamento más extenso del personaje de Downey Jr., me dejas con esa espina de curiosidad.
    Mención especial al exacto uso de la música, sobre todo el tema final, ¡Hasta logró que se me enchinara la piel! Muchas felicidades.

  10. Sean recrea su particular mezcla de 2001 e Inception en una de las obras más personales (y con más personalidad) del festival. Me entretiene mucho el inicio. Me sobran los tramos explicativos del final y algunos desórdenes temporales. Más vale que Mayo se prepare para arrasar en las premiaciones...

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